Los días van pasando, jornada continua de verano con tardes agotadoras de playa hasta la puesta del sol y luego.... intentar descansar a una hora temprana porque mañana toca un madrugón fuera de lo común..Y así hasta agotar el tan deseado verano que se fue casi sin avisar, menos mal que aún me queda el viaje hacia la paz de Fuerteventura, donde ya casi es una tradición descansar sin zapatos ni reloj y volver al otoño, empezando así otra vez la cuenta atrás hacia el próximo verano para aguantar de la mejor manera posible la progresiva falta de luz, de calor, de puestas de sol...
Y en eso te pasa la vida, así sin más, es como cuando éramos pequeñas y queríamos crecer pensando que era lo mejor que nos podía pasar y así no disfrutamos a tope de la infancia pubertad e incluso adolescencia ( !pero porque nadie me avisó!)( ¿acaso hubiese valido de algo? ja,ja).
Imagino que la clave está en disfrutar de cada instante en la justa medida olvidándonos del ayer y del mañana. Probablemente sólo en la consciencia del final de nuestro camino seamos dueños de nuestra actitud hacía nuestra poca vida ya. Menuda mierda!
Ayer me encontré con un amigo que casi puedo decir que es de siempre. Hacía tiempo que no nos veíamos y despues de un efusivo abrazo a mitad de una gasolinera y colapsando los dos surtidores, llegamos a la conclusión de que a nuestros 35 años la gente va cambiando ( eso de que nunca se cambia queda entredicho). Tras sólo 10 minutos de conversación nos damos cuenta de que al menos seguíamos en la misma onda y que el resto se iban desvinculando, quizás madurando..pero si eso es madurar lamentablemente yo no quiero.
El es un chico y yo chica.... El aún es soltero y a mi ya sólo me falta probrar la viudedad porque hasta la maternidad ha pasado por mi vida y en todos sus estados lo puedo asegurar!. Trabajamos en mundos distintos e incluso nos movemos por lugares diferentes. Pero estabamos igual de desencantados de la gente.
A veces pienso que somos tan cretinos que nos pasamos media vida imaginando la otra media y cuando llegamos renegamos de lo que habíamos ideado.
Personas que durante décadas de amistad creías que tenías mucho en común y ahora que más o menos tienen una situación, estatus o simplemente empiezan a ver sus metas cumplidas cambian de actitudes, valores.. y que decir incluso de su propia imagen!
Muchas veces pienso que no pertenezco a este mundo y menos mal que todavía encuentro a algien que le pasa lo mismo para recordarme que nosotros somos los cuerdos y que los demás no merecen ni haber existido... besos.
Algunas veces donde menos te lo esperas tienes una sensación placentera que sin quererlo te regala un instante de felicidad......... ¿quien sabe donde ni cuando? eso es lo mejor. Cuando entras en una reunión de trabajo y te encuentras con una cara agradable que te dice cosas de forma amable y que sin salirse de los límites laborales te da la satisfación de sentirte agusto. Acabas suspirando relajada y deseando que no se acabe ese momento o que vuelva a ocurrir de manera inmediata.
Tengo una duda, porque no es algo cotidiano pero si que alguna que otra vez me había pasado, lo que no se es si ellos lo perciben así. Quiero decir ¿un hombre y una mujer viven de la misma manera esta misma situación ?. Probablemente yo me haya pasado 40 minutos de reunión babeando a mi manera y mi interlocutor estaría pensando cosas que yo no podría ni imaginar...
Algunas personas necesitan poner cara a las personas, otras sin embargo falsifican la fotografía que ponen... así es la vida, a mi no me gusta ir con el físico por delante, así es la vida, an distintos y a la vez tan iguales.
